Un paseo por la Val de Molières, el único rincón aranés que mira al Mediterráneo

A veces se tiende a pensar que la Val d’Aran comienza cuando, llegando desde el sur, cruzas el túnel de Vielha bajo las imponentes moles pirenaicas. Pero no es exactamente así.

Lo cierto es que hay una pequeña porción de este territorio arrinconado de Catalunya que, al contrario de lo que sucede con el resto de la Val d’Aran, queda orientado hacia la cara sur de los Pirineos. Es la Val de Molières —o Mulleres, como le llaman en la vecina Aragón— y, cómo no, es un espectáculo de la remota y magnífica naturaleza que bendice a este confín.

val de Molières

Si el interés es conocerlo a pie, a la Val de Molières se accede desde el parking situado a mano derecha de la boca sur del túnel de Vielha, antes de meterse en él. Y como en Singularia nos gustan —cómo no— los rincones singulares, durante el fin de semana que Torisme Val d’Aran nos invitó a pasar en la zona el pasado mes de junio decidimos sumergirnos en la Val de Molières y recorrerlo en una caminata circular y generalmente llana, de apenas una hora y media.

Val de Molières
La ruta que hicimos discurre paralela a las aguas de la Noguera Ribagorçana.
Val de Molières
La vegetación local es de formas curiosas.

Como decíamos, hay que dejar el vehículo en el estacionamiento situado al lado del antiguo hospital de Sant Nicolau dels Pontells, hoy en desuso. Allí arranca una ruta para la que se necesitan pocas indicaciones: solo es necesario acercarse a las aguas de la Noguera Ribagorçana, que discurren apenas a 200 metros del aparcmiento, y bordearlas entre prados, humedales y hayedos mientras te adentras en el valle.

Puras y transparentes, las aguas de la Noguera Ribagorçana.

Aguas que, por su orientación, vierten su caudal en el río Segre y, posteriormente, en Ebro; de ahí y en su última escala, pasan al mar Mediterráneo. Y esto convierte a la Val de Molières en un valle único en territorio aranés, puesto que el resto de aguas que fluyen por él desembocan, desde el otro lado de los Pirineos, en el Atlántico de la región francesa de Aquitania.

Este hecho, sin embargo, no impide que el camino sea, como en el resto de rutas que discurren por la Val d’Aran, un auténtico festival de verdes. Y de aguas puras y un fantástico silencio que, en unos 40 minutos y tras un leve ascenso, te enfrentará al Saut de Molières: una cascada escalonada y preciosa de cerca de 30 metros de altura que tuvimos el gozo de disfrutar en exclusiva.

El Saut de Molières

Nada te impide seguir subiendo por el camino empedrado que ladea la cascada hasta llegar a su punto más alto, desde donde tendrás unas vistas espectaculares de la Val de Molières y del pico del mismo que lleva el mismo nombre, que con sus 3010 metros vigila todo lo que acontece por allí abajo.

val de Molières
El pico de Molières, en las alturas, vigilándolo todo.

Si así lo deseas, la internada en el valle puede prolongarse en dirección hacia el propio pico de Molières, siguiendo una ruta que se complica poco a poco sobre pedruscos y ante un verde cada vez más vertical. Sin embargo, fue en este punto donde decidimos entregarnos al espectáculo panorámico que teníamos tras la espalda, y empezar el regreso al punto de partida.

La vuelta es sencilla: consiste en deshacer el camino, tranquilamente, ensimismándose con el paisaje del sur de la Val d’Aran. Una Val d’Aran que, la mires desde donde la mires —desde lo alto de sus picos, las plazas de sus pueblecitos llenos de encanto, los lagos pirenaicos escondidos entre sus cumbres, sus aguas termales—, alimenta y alegra a todos y cada uno los sentidos. 🟢

🌲🚶 Un paseo tranquilo por la Val de Molières

🌲🚶 ¿Ganas de más Val d’Aran? Sigue por aquí.


Todas las imágenes son hechas por mí, Sergio García i Rodríguez.

val de Molières

🧭🚀


¿Seguimos viajando?
Suscríbete a Singularia
y recibe los nuevos posts en tu bandeja de entrada

🌏👇

Procesando…
¡Listo! Ya estás suscrit@ a Singularia.

Publicado por Sergio García i Rodríguez

Me llamo Sergio García Rodríguez y nací en 1990 en Canovelles, Barcelona. Soy un explorador compulsivo al que le encanta perderse investigando, leyendo y —sobre todo— escribiendo sobre (re)descubrimientos viajeros, la ‘cara B’ del mundo y sus curiosidades. Y para contagiar todo ese ímpetu eché a andar este blog, en 2019.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: